1. Verifica el portafolio con proyectos reales
El portafolio es el primer filtro. Pide ver proyectos similares al tuyo: no solo capturas de pantalla, sino URLs funcionales que puedas visitar. Mejor aún, pide hablar directamente con un cliente anterior del proveedor para preguntarle sobre plazos, comunicación y calidad del soporte post-entrega.
Desconfía de portafolios con solo mockups o diseños en Figma presentados como productos terminados. Un proveedor con experiencia real tiene proyectos vivos que puedes visitar y probar.
2. Evalúa su proceso de desarrollo
Un buen proveedor de software trabaja con un proceso estructurado y transparente. Pregunta cómo organizan el trabajo: ¿usan sprints con entregables semanales o quincenales? ¿Tienen un gestor de proyecto dedicado? ¿Cómo manejan los cambios de alcance durante el desarrollo?
Las metodologías ágiles (Scrum, Kanban) con entregas parciales te permiten ver avances reales y detectar desvíos a tiempo, no después de 6 meses. Si el proveedor solo puede mostrarte el producto "cuando esté listo", es una señal de alerta.
3. Analiza el contrato antes de firmar
El contrato protege a ambas partes. Un contrato bien redactado debe incluir: alcance detallado (qué funcionalidades se desarrollan), hitos de pago ligados a entregables (no al tiempo), propiedad del código fuente (debe quedar en el cliente), garantía mínima post-entrega (30-90 días), y condiciones para cambios de alcance.
Desconfía de contratos que solo especifican el precio total y la fecha de entrega. Sin hitos y sin definición de alcance, no tienes protección si el proyecto se desvía.
- Alcance funcional detallado en documento adjunto
- Hitos de pago ligados a entregables verificables
- Propiedad del código fuente al 100% para el cliente
- Garantía de corrección de bugs post-entrega (mín. 30 días)
- Proceso documentado para gestionar cambios de alcance
- Penalidad por retrasos injustificados
4. Verifica la comunicación y disponibilidad
La mayoría de proyectos de software fracasa por problemas de comunicación, no por problemas técnicos. Durante la etapa de cotización, presta atención a qué tan rápido responden, qué tan claras son sus respuestas y si hacen preguntas inteligentes sobre tu negocio.
Un proveedor que no pregunta nada y da un precio en 10 minutos probablemente no entendió tu proyecto. Uno que tarda días en responder un correo durante la venta tardará semanas en responder durante el desarrollo.
5. Señales de alerta que debes evitar
Existen patrones recurrentes en proyectos que terminan mal. Identificarlos antes de firmar te puede ahorrar mucho.
- Precio muy por debajo del mercado sin justificación
- Sin contrato o contrato de una sola página sin detalles
- Pago del 100% por adelantado
- No tienen NIT/RUC o facturan informal
- No pueden mostrarte código o proyectos anteriores en producción
- Prometen tiempos de entrega irrealistas (web compleja en 1 semana)
- No tienen proceso para gestionar bugs o garantía post-entrega
6. Pregunta por el equipo que trabajará en tu proyecto
Algunas empresas venden con un equipo senior y entregan con juniors o subcontratistas externos. Pregunta directamente quién desarrollará tu proyecto, qué experiencia tiene y si trabajan en planilla o son freelancers. No es malo que trabajen con freelancers calificados, pero debes saberlo.